Pedimos la bandeja de 48 para un casamiento en una quinta de Pilar. Llegaron calientes a las once y media de la noche, cuando ya nadie comía nada dulce. El queso azul con cebolla caramelizada se terminó primero. Lo que más nos sirvió fue que coordinaran la fritura con el horario real del servicio y no con el horario del contrato.
Mariana, casamiento en Pilar